El hidrolavado de fachadas es una limpieza a alta presión que saca la suciedad acumulada, el hollín, el moho y las manchas superficiales de la cara exterior de un edificio, sin dañar el revoque ni la pintura si se hace con la técnica y presión correctas.
Para qué sirve, más allá de la estética
Además de dejar el edificio con mejor aspecto, el hidrolavado cumple una función preventiva: saca la suciedad que retiene humedad contra la pared, retrasa el desgaste de la pintura y permite detectar a tiempo fisuras o desprendimientos que estaban tapados por la mugre acumulada. Por eso muchas veces se hace como paso previo a una reparación o repintado de fachada.
¿Cada cuánto conviene hacerlo?
En Montevideo, con la contaminación urbana y la humedad ambiente, lo habitual es hidrolavar la fachada de un edificio cada 2 a 4 años, dependiendo de la ubicación (cerca de avenidas con mucho tránsito se ensucia más rápido) y de la orientación (las caras más expuestas al sur acumulan más moho por la humedad).
- Edificios sobre avenidas de mucho tránsito: cada 2 años
- Edificios en zonas residenciales tranquilas: cada 3 a 4 años
- Antes de una pintura o reparación de fachada: siempre
Un trabajo que requiere cuidado
No toda fachada se hidrolava igual: revoques viejos, molduras o superficies ya deterioradas necesitan menor presión para no dañarlas. Por eso conviene que lo haga una empresa con experiencia en trabajo vertical y en edificios, no un servicio genérico de limpieza.
En Mayse Arquitectura hacemos hidrolavado de fachadas como parte de nuestro trabajo de mantenimiento edilicio en Montevideo, solos o como parte de una reparación integral. Consultanos y te asesoramos sin cargo sobre qué necesita tu edificio.
¿Necesitás este servicio en tu edificio?
Solicitá tu presupuesto sin cargo, sin compromiso.
